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5 consejos para acariciar a tu gato como un experto

A algunos gatos no hay nada en el mundo que les guste más que acurrucarse en tu regazo mientras los acaricias. Y para qué negarlo: para ti también es una experiencia muy placentera. Su pelaje suave y encantador junto a su dulce ronroneo hacen que ambos os sintáis tranquilos y relajados. 

Pero no a todos los gatos les gusta que los acaricien, y no debes tomarlo como algo personal si tu gatito prefiere acurrucarse en otra silla en lugar de sentarse en tu regazo.  

Los gatos pueden ser independientes y no siempre se les puede persuadir para que hagan cosas que no quieren hacer. Es posible que prefieran que los acaricien de una forma diferente: el truco consiste en descubrir dónde está su punto débil… 

5 consejos para acariciar a tu gato como un experto 

 

1. Aprende a reconocer cuándo está dispuesto a que lo acaricien: 

  • Dale la opción y permítele siempre tener el control. 
  • Ofrécele tu mano y permite que se te acerque. Así puede elegir si interactúa contigo o no. 
  • Si está haciendo otra cosa, como por ejemplo comer, ese no es el momento de tocarlo. 
  • Recuerda que si está en su lugar seguro, debes dejarlo ahí y no molestarle. 
  • Si se frota contra tu mano, es que quiere interactuar. Si no lo hace, no le acaricies. 
  • Ten en cuenta su lenguaje corporal y lee las señales que indican que quiere parar. 
  • Algunos gatos pueden emocionarse demasiado al acariciarlos o sentir que el contacto les resulta abrumador y empezar a morder. Ese es el momento de parar. 
  • Haz movimientos suaves y delicados en la misma dirección que su pelaje. 

2. Entiende que, como regla general, hay lugares prohibidos cuando se trata de acariciar a tu gato: 

  • Sus patas y pezuñas son un claro: "¡ni se te ocurra!". 
  • Aunque estén tumbados boca arriba, recuerda: no es una invitación para un masaje en la barriga. 
  • ¡Deja su cola en paz! Hay demasiadas áreas sensibles cerca de esta zona que no quieren que toques. Además, los gatos usan sus colas para hacernos saber cómo se sienten. 

 

3. Eso nos deja su cabeza y su lomo… Y es que hay varias razones por las que a los gatos les gusta que les acaricien la cabeza y el lomo: 

  • Las caricias y las rascaditas en la cabeza podrían recordarles cómo los aseaba su madre cuando eran pequeños. 
  • Son lugares a los que no pueden llegar muy bien por sí mismos si quieren lamerlos o rascarlos. 
  • Cuando los gatos se acicalan, usan sus patas para lamerse y limpiarse la cabeza y la cara. Cuando acaricias su cabeza, estás imitando esto y ¡les encanta! 
  • La mayoría de las glándulas de olor de los gatos están en su cabeza, por lo que al permitirte acariciar su cabeza, te está marcando como parte de su familia. ¡Es un honor y demuestra que te quiere! 

 4. Sabrás cuándo tu gato disfruta de tus caricias si: 

  • Ronronea. 
  • Amasa. 
  • Se frota contra ti. 
  • Mueve la cabeza para animarte a repetir las caricias (¡un empujoncito!). 
  • No hay tensión corporal. 
  • Su cola está en posición vertical. 

 

5. Fíjate cuando tu gato se siente incómodo y sabrás cuándo detener las caricias.   

  • Si haces una pausa de unos segundos mientras acaricias a tu gato y este vuelve a iniciar el contacto, obviamente está diciendo "más, por favor". Si no se frota contra ti, probablemente ya haya tenido suficiente, y sea el momento de parar. 
  • Otros signos a tener en cuenta para saber que no quiere que lo toquen son: 
  • Movimiento de la cola. 
  • Pelaje del lomo erizado. 
  • Aplanamiento de las orejas. 
  • Tensión. 
  • Pupilas dilatadas. 
  • Gruñido bajo. 
  • Se aleja y se acuesta. 

Los gatitos que han sido bien educados y socializados con personas desde una edad temprana suelen disfrutar más del contacto. Es más probable que tu gato esté más receptivo a las caricias si está tranquilo y relajado. Usar FELIWAY Optimum te ayudará a crear un entorno en el que tu gato se sienta sereno y feliz. 

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