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¿Se puede entrenar a un gato? ¡12 súper consejos!

¿Se puede entrenar a un gato? ¡Por supuesto que sí! Los gatos aprenden todo el tiempo de las experiencias y aventuras que viven cada día. El resultado de este aprendizaje natural puede llevarlos a tener buenos hábitos y también a otros hábitos menos deseables.

¡El secreto está en entrenarle para que repita los buenos hábitos!

¿Por qué educar a un gato?

Los antepasados ​​de los gatos vivían en la naturaleza así que, por esencia, son criaturas independientes. Siglos después, los humanos esperamos a que acepten la domesticidad y puedan enfrentarse a situaciones que no les son instintivamente naturales, como vivir con otros animales, tener territorios limitados y ser manipulados físicamente por humanos.

Pero los gatos son criaturas adaptables. Después de todo, han aprendido a lo largo de los años a ser amistosos con las personas. Por eso no hay razón por la que la relación humano y felino no pueda iniciarse y desarrollarse en el hogar, con un poco de tiempo y paciencia, claro.

Entrenar a un gato puede resultar útil para actividades cotidianas como:

  • Que venga cuando le llames. Resulta muy útil si quieres alejarle de una situación peligrosa o si quieres que entre en casa por la noche.
  • Manejarlo físicamente, sujetarlo para su aseo básico y el corte de uñas.
  • Conseguir que se suba a su transportín.
  • Viajar al veterinario en el coche.
  • Interactuar con las visitas que acudan a casa.

Los ratos que pases entrenando a tu gato pueden ser muy divertidos y tener ese tiempo de calidad juntos fortalecerá vuestra relación.

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Cómo entrenar a un gato: 12 súper consejos

Ten en cuenta que obtener resultados es algo que llevará tiempo y que el entrenamiento con refuerzo positivo es la mejor manera de entrenar a tu gato con éxito.

Estos consejos te ayudarán:

  1. Antes de que tu gatito se instale en su nuevo hogar, lo ideal es que ya esté acostumbrado a que diferentes personas lo hayan manejado con delicadeza. Continúa con este hábito al mismo tiempo que iniciéis vuestra vida juntos. Manéjalo solo durante unos minutos cada vez hasta que se sienta cómodo y no intente escapar.
  2. Entrénalo solo cuando esté tranquilo y relajado. Nunca le obligues a interactuar contigo, ya que esto podría dañar vuestro vínculo. FELIWAY Optimum apoya a tu amigo felino y le ayuda a mantener la calma durante el entrenamiento. Conéctalo en la habitación donde entrenareis para ayudar a tranquilizarle ante cualquier señal de estrés.
  3. Decide de antemano para qué quieres entrenarle. Por ejemplo, a meterse en su transportín cuando se lo pidas, o que permita que le cortes las uñas. Divide la acción en pequeños avances y entrénalo paso a paso:
    1. Como primer paso, coloca el transportín con la puerta abierta en una zona segura y tranquila, como cerca de su camita. Seguro que le picará la curiosidad e investigará el transportín a su propio ritmo. Incluso puedes dejarle allí su manta favorita para que se sienta más cómodo y en calma.
    2. El siguiente paso sería poner su juguete dentro para atraerlo.
    3. Después de que se vaya sintiendo cómodo entrando y saliendo, puedes cerrar la puerta por un momento. Aumenta lentamente este periodo de puerta cerrada hasta poder levantar el transportín para llevarle a algún sitio.
    4. Recompénsalo siempre en cada paso en el que progrese. Esto debe hacerse de inmediato. Si le recompensas tarde no lo asociará a su entrenamiento.
  4. Si estás entrenando a un gato mayor, recuerda dar cada paso lentamente hasta que haga lo que se le pide. Los gatos mayores pueden cansarse más rápidamente, tanto mental como físicamente, por lo que sus sesiones de entrenamiento deben ajustarse en consecuencia.
  5. Ten cuidado con las señales de que está perdiendo interés, como girar la cabeza, acicalarse o incluso saltar y no concentrarse en lo que hacéis. Si esto pasa, detén la sesión de entrenamiento y vuelve a intentarlo en otra ocasión.
  6. Al recompensarlo, debes ser constante y siempre di algo como "buen gatito" o “bien hecho” en un tono amistoso. No tardará en asociar esta frase con una recompensa y repetirá el hábito para el que le estás educando. Asegúrate de ser coherente con las frases que usas para evitar confusiones.
  7. Encuentra una recompensa que sepas que a realmente le gusta a tu gato: su golosina favorita, un trozo de pollo o un rato jugando a su juego favorito. Ten a mano diferentes opciones y marca los cambios para mantener el interés de tu gato. Darle a tu gato solo cierta golosina mientras lo educas aumentará el valor de la golosina y hará que las sesiones de adiestramiento sean más interesantes para él
  8. Dale las golosinas / recompensas con frecuencia cuando comencéis a entrenar y con menos frecuencia a medida que avanzan. Dáselas en pequeñas porciones para no sobrealimentarle.
  9. Mantén la recompensa del entrenamiento fuera de su vista durante la sesión. Si tu gato ve la recompensa de antemano, es posible que se concentre más en conseguirla que en aprender lo que le estás enseñando.
  10. ¡Nunca le fuerces ni le obligues! Detente si tu gatito muestra cualquier señal de ansiedad. Si ves que expresa desinterés, da por terminado el entrenamiento y vuelve a intentarlo en otro momento en el que le veas más relajado y receptivo.
  11. Enséñale solo una cosa cada vez, para que no se confunda ni se agobie.
  12. ¡Ten paciencia! Algunas cosas tomarán más tiempo que otras durante el aprendizaje de tu gato, especialmente si este consta de muchos pasos.

 

El mejor momento para entrenar a un gato

El mejor momento para comenzar a entrenar a un gato es cuando está tranquilo y relajado.

Evita las sesiones de entrenamiento justo después de que haya comido o cuando esté cansado. Es natural que no le interesen las recompensas si tiene la barriga llena o necesita una siesta.

Las sesiones de entrenamiento deben ser breves (de 10 a 15 minutos, aproximadamente), de lo contrario, se aburrirá y perderá el interés.

Elige un espacio donde no haya otras distracciones, como gente entrando y saliendo. Apunta la hora del día y el lugar de cada sesión de entrenamiento satisfactoria para que puedas repetirla en circunstancias parecidas.

Igualmente, si tu gato no ha respondido a una sesión de entrenamiento, sabrás cuándo es un mal momento para entrenarle.

¿Ya sabes qué es lo primero que vas a intentar enseñarle a tu gatito? Nos encantaría conocer vuestras historias: comparte una foto de tu amigo felino, etiquetándonos en las redes sociales y cuéntanos cómo van vuestras sesiones de entrenamiento. 

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