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¿Por qué mi gato me muerde cuando lo acaricio?

¿Te has sorprendido cuando tu gato está acurrucado en tu regazo ronroneando, aparentemente contento, le acaricias suavemente, todo está en armonía... y de repente te muerde?

Tranquilo, no es nada raro. Algunos amantes de los gatos llaman a esto un "mordisco de amor", otros lo llaman agresión. Es un tema controvertido, pero si crees que tu gato te muerde de repente sin una razón aparente, podría deberse a que se siente abrumado por las constantes caricias, cuando lo que creías es que las estaba disfrutando.

Otra teoría es que las caricias repetitivas crean electricidad estática en el pelaje felino y que esta provoca pequeñas “descargas” que causan una reacción negativa. También es posible que tu gato tenga dolor en un punto de articulación que tocas sin querer cuando le acaricias; este podría ser el caso si tu gato es ya mayor.

Cualquiera que sea la razón, las agresiones inducidas por las caricias o los mordiscos defensivos pueden prevenirse facilitando la socialización desde una edad temprana. La cantidad de caricias que tolera un gato puede verse influenciada por sus experiencias con los humanos cuando son más jóvenes, así que pasar tiempo con tu gatito cuando es pequeño es importante.Mi gato muerde cuando le acaricio 1

¿Por qué muerden los gatos?

Cualquier gato de cualquier edad que se sienta amenazado y haya intentado otros métodos de defensa que no hayan funcionado (como intentar alejarse), utilizará la agresión, que puede incluir morder. Si estás tranquilamente con tu gato en tu regazo y él ya cree que ha tenido suficientes caricias por hoy, es importante permitir que sea él quien decida cuándo se va. Si intentas persuadirle o forzarle para que se quede, puede llegar a darte un pequeño mordisco para reforzar su mensaje de: "Ya he tenido suficiente...".

Los gatos más jóvenes también pueden morder porque tengan miedo o no se sientan seguros cuando entra un nuevo elemento en su vida. Cuando una gata es madre puede volverse agresiva para proteger a sus gatitos, o pueden atacar y morder si sienten dolor.

Los mordiscos juguetones y no agresivos también son habituales en el juego entre gatitos. Se trata de un comportamiento normal, así que cuando juegues con gatitos, asegúrate de mantener tus manos fuera de su alcance.

 

Entender las señales

Es importante que puedas reconocer las señales de agresividad en tu amigo felino. Hay algunas lecciones de lenguaje corporal que debes tener en cuenta:

  • Al acariciar a tu gato, fíjate en si hay cambios en su lenguaje corporal. Puedes sentir que cambia cuando pasan de estar relajados a más tensos. Escucha su vocalización y observa si sus oídos y cola se ponen en señal de alerta.
  • Las orejas hacia arriba son una señal muy clara. Si la parte de atrás de las orejas se giran ligeramente hacia adelante y el pelo se eriza, te está diciendo que no se siente cómodo y que no debes continuar acariciándole.
  • Presta mucha atención al estado de ánimo de tu mascota. Es probable que puedas ver cuándo ha tenido suficiente por la forma en que actúa y se mueve.

Otras señales de que tu gato está a punto de morder (también fuera de situaciones de caricias) incluyen:

  • Si tu gato adopta una postura de alerta o de caza, puedes estar seguro de que se está preparando para saltar.
  • Si se le eriza el pelo al arquear la espalda, es una señal de advertencia y un mensaje para retroceder: normalmente no atacará, pero sabrás que quiere quedarse a solas.
  • Si su cola esta rígida y baja o se mantiene recta hacia el suelo, no te quiere cerca.
  • Si está maullando mucho y realiza acciones como gruñir o bufar es una clara advertencia para que le des un poco de espacio.

Si tu gato muestra signos de querer morder cada vez que lo acaricias, o incluso sin caricias de por medio, y no sabes por qué, es importante que intentes identificar el motivo. Asegúrate de que no haya causas médicas subyacentes o una situación que le esté causando estrés en su entorno que puedan estar provocando un comportamiento agresivo en tu amigo felino.

Si quieres saber si tu gato siente estrés puedes ir a nuestro artículo: 5 razones por las que tu gato puede sentirse estresado.

Mi gato muerde cuando le acaricio 3

Conoce los gustos y manías de tu gato

No dejes de acariciar a tu gato. Es una experiencia muy agradable, beneficiosa para ambos y fortalecerá vuestro vínculo. Solo necesitas estar en la misma onda que tu gato, dejar que tome la iniciativa y estar atento a las siguientes señales:

  • ¿Se está estableciendo un patrón? ¿A tu gato solo le gusta que lo acaricien por un corto período de tiempo, digamos unos minutos, y luego quiere morderte? Si es así, acarícialo durante menos tiempo y observa si esto funciona.
  • Por el contrario, si te detienes demasiado pronto, tu gato puede empujar tu mano… ¡porque quiere que continúes!
  • A los gatos les gusta que les acaricien la cabeza y también alrededor de la base de las orejas, las mejillas y debajo de la barbilla, donde están las glándulas faciales. Por el contrario, a la mayoría de los gatos no les gusta que les acaricien la barriga, la cola o la espalda, por lo que puedes notar que no se sienta cómodo con las caricias en estas áreas y que se aleje.
  • Recuerda que a los gatos les gusta que su pelaje esté elegante y limpio, así que evita movimientos repetitivos o que froten su pelo; los movimientos suaves de los dedos suelen funcionar bien.
  • Puedes llegar a notar que tu gato te pide atención en momentos específicos del día, tal vez al anochecer. Si es así, reserva este tiempo para disfrutar de un momento de relajación con tu amigo felino. Deja que venga a ti en lugar de tratar de obligarle a sentarse en tu regazo.
  • Asegúrate de que tu gato está de humor para que lo acaricies. Obsérvalo: ¿está acostado, relajado y feliz de interactuar contigo?
  • ¡Los premios pueden ayudar! Si tu gato parece reacio a pasar tiempo contigo, ofrécele una golosina y dale una leve caricia cuando se acerque a ti. Después de varias repeticiones, se anticipará a la recepción de su premio y acudirá a ti. Puedes aumentar lentamente el tiempo que pasáis juntos para que se convierta en un hábito natural.
  • Atento a cualquier cambio en el comportamiento de tu gato: si hay signos de incomodidad o dolor, asegúrate de preguntar a tu veterinario.

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