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8 Trucos para ayudar a gatos y perros a llevarse bien (desde el punto de vista de un gato)

¡Miau!  ¡Mi nombre es Bella y comparto mi casa con Buster el perro!  

He escuchado a los humanos decir que los gatos y los perros nunca se llevan bien, y es cierto que a veces a los gatos nos gusta meternos un poco con los perros. A mí, me gusta perseguir la cola de Buster mientras camina. Pero, ¿sabías que podemos ser los mejores amigos? ¡Sí, de verdad! Aunque los perros también nos molesten a veces, ¡especialmente si ladran muy fuerte! Porque cuando pasa eso, huyo y me escondo, el ruido me asusta. 

Yo tengo suerte, porque mis humanos trabajan para conseguir que Buster y yo nos llevemos bien. Aquí hay algunos trucos que sé que usan: 

8 trucos para ayudar a gatos y perros a llevarse bien Feliway- gatos y perros1.  No nos pidas que compartamos 

Alimentación 

Esta es una regla básica e importante. Los gatos tenemos diferentes requisitos dietéticos a los perros: somos carnívoros y necesitamos comer carne para sobrevivir. Necesitamos tener los nutrientes esenciales, taurina y arginina, que se encuentran solo en la carne. Los perros necesitan proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales en diferentes proporciones que los gatos, por lo que es importante que nuestra comida se sirva en diferentes lugares. 

Recuerda poner la comida para gatos bien alta porque, a veces, los perros son capaces de comerse todo lo que encuentren, ¡aunque no sea para ellos! 

Camas 

Confesaré que a veces me meto en la cama de Buster porque es muy acogedora, pero también me gusta tener mi propia cama. Cuando mis humanos me trajeron a casa por primera vez, se aseguraron de que tuviera todo lo que necesitaba. Pusieron mi cama en alto porque saben que me gusta tener un lugar seguro al que ir si siento ansiedad o estoy un poco estresado. ¡Buster es demasiado grande para mi cama, así que no hay peligro de que me invada! 

 

2. Entrenamiento 

Sabemos que los perros pueden ser entrenados, ¡pero los gatos también podemos aprender muchas cosas!  

Si es posible, haz que los gatos y los perros pasen tiempo juntos mientras son jóvenes. Los gatitos y los cachorros son como esponjas y cuanto antes se encuentren y sean entrenados para vivir juntos en armonía, mejor.  También se acostumbrarán al aroma del otro, lo que los hará sentir más cómodos juntos. 

Es importante que los unos aprendan el lenguaje gestual de los otros y sepan como interpretar las señales que se mandan. 

¡Ah, y sería genial si entrenas a tu perro para que no nos persiga!   

 

3. Danos nuestro propio espacio 

Somos especies diferentes, así que nos gustan cosas diferentes. A los gatos nos gusta tener lugares para escondernos si nos sentimos incómodos: mi lugar favorito para retirarme es debajo de la cama de mi humano. Sé que ahí nadie me va a molestar. Y sé que puedo salir cuando me apetezca. 

Los perros, por otro lado, pueden ser territoriales. Buster tiene su propia cama justo al lado del radiador (con sus juguetes dentro) y a veces murmura en voz baja (gruñidos, creo que se llaman) si me acerco cuando está durmiendo.  

Una buena idea es poner una repisa sobre el radiador, así me subirá el aire calentito y mientras Buster está por abajo, yo me muevo por arriba. 

Como os dije antes ¡a veces me echo una siesta en su cama cuando él no está cerca! 

Mi otro espacio favorito está en la parte superior del armario o del aparador, bien agradable y bien alto, que me permite ver lo que sucede debajo, y nadie puede molestarme. 

Nuestros humanos también hacen que FELIWAY Optimum esté conectado en el área donde paso la mayor parte del tiempo, ¡me ayuda a sentirme muy tranquilo!   Feliway- gatos y perros 2

4. Buster y yo tenemos cada uno nuestro momento especial con nuestros humanos 

Nuestros humanos tratan de pasar tiempo con cada uno de nosotros por separado. Mis horarios de juego son temprano, tanto por la mañana como por la noche. En ese momento es cuando tengo más energía. Mis antepasados felinos solían cazar en esos momentos, y los gatos hogareños seguimos teniendo las mismas costumbres.  

Afortunadamente, a Buster le gusta salir a caminar durante el día, de modo que cuando vuelve a casa suele estar cansado, y cuando me toca jugar con mi humano, a él le preocupe más echarse una siesta que venir a molestarnos.  

 

5. Atento a nuestro lenguaje corporal 

Prepárate para intervenir si crees que podríamos tener una riña: los perros y los gatos tenemos un lenguaje corporal diferente, por lo que es importante entendernos a ambos. Aparte de los maullidos de gato y los ladridos de perro: 

  • Si parpadeo lentamente, significa que estoy sonriendo y me complace verte. Si Buster está contento de verte, corre en círculos y quiere mucho alboroto. 
  • Si Buster gruñe, es mejor darle espacio porque está tratando de advertirte. Cuando yo ronroneo (que es un gruñido mucho más suave), significa que estoy feliz. 
  • Si nos encuentras cara a cara, y tengo la cola levantada o hacia abajo junto a Buster, estamos siendo amigables el uno con el otro. Pero recuerda estar al tanto de nuestro lenguaje corporal para reconocer los signos de conflicto. También ayudará si nos das a los dos la misma atención, y un regalito cuando nos portemos bien… ¡tampoco hará ningún daño! 

 

6.  Señales de que nos llevamos bien 

Buster y yo nos llevamos bastante bien, aunque somos una especie totalmente diferente. Si quieres saber si tus mascotas se llevan bien, permanece atento a estos signos:  

  • Están muy contentos de estar juntos en la misma habitación, aunque el gato podría elegir estar en un estante alto. 
  • Tu gato no huye cada vez que ve a tu perro. 
  • Se acurrucan juntos para una siesta. 
  • Si encuentras a tu perro lamiendo a tu gato, podría significar que tu perro está reconociendo a tu gato como un amigo al que acicalar (¡por supuesto!). O podría ser que previamente los recompensaste por ser amables, y quieren otro premio. ¡Qué listos! 
  • A veces incluso jugamos a peleas, o nos perseguimos y nos emboscamos unos a otros. Es muy divertido, porque sé que puedo saltar a un lugar alto y Buster no puede alcanzarme. ¡Siempre gano!. Eso si, es importante que se vea que los dos disfrutamos y que no sea uno el que sufre siempre las “bromas” del otro. 

 

7. Prepárate por si NO nos llevamos bien 

Está bien si no somos los mejores amigos. Los perros y los gatos tienen diferentes estilos de comunicación y estructuras sociales, por lo que la armonía no está garantizada.  

Si estás pensando en traer un perro a tu hogar, y ya tienes un gato, hay ciertas cosas que puedes hacer para facilitar la transición: 

  • ¿Ha convivido tu gato con algún perro? ¿Qué tal se llevaban? 
  • Es mejor empezar estando separados e irse conociendo poco a poco. 
  • Asegúrate de que tengan su propio espacio con todos sus propios recursos. 
  • Nunca los dejes solos juntos en un espacio cerrado. ¡Los gatos debemos tener una salida! 
  • Permíteles acostumbrarse al olor del otro. 
  • ¡Elige la raza de perro con cuidado! No siempre nos llevamos muy bien con estas razas: 
  • El Lebrel Escocés, el Beagle y el Galgo Inglés - ¡son cazadores! 
  • Los Samoyedos: parece que se ríen… pero ¡te aseguro que no lo hacen! ¡Y además les encantan perseguir gatos! 
  • En general… con los perros que no hayan tenido nunca contacto con los gatos… hay que tener un cuidado especial 

Con un poco de paciencia, y si tu hogar es tranquilo, ¡quizás un día encuentres a tu perro y tu gato acurrucados echando una siesta! 

 

8.  Cosas para recordar 

Los gatos y los perros somos totalmente diferentes y esto se refleja en nuestra relación. 

  • Los perros a menudo quieren contacto físico con un gato, al igual que lo tienen con sus humanos.  Los gatos somos dados a esta cercanía, pero podemos familiarizarnos más con el tiempo y en el entorno adecuado. 
  • Los gatos estaremos preocupados cuando un perro se nos acerque, ¡podemos ser su presa! 
  • Los perros son muy sociables y querrán estar cerca de nosotros (o perseguirnos) de inmediato. 
  • Los perros, al ser una especie más social, usan mucho lenguaje corporal para comunicarse, mientras que los gatos usamos mucha comunicación olfativa y con feromonas. Dejamos mensajes para no tener que acercarnos demasiado. 
  • Y ambos disfrutamos del vínculo con nuestros humanos, ¡aunque lo mostremos de diferentes maneras! 

Si sigues estos consejos, ¡tu gato y tu perro podrían llevarse igual de bien que Buster y yo! 

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